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martes, 10 de abril de 2012

La economía y la política de la dictadura del proletariado


V. I. Lenin

La economía y la política
de la dictadura del proletariado





Publicado en Pravda, núm. 250, 7 de noviembre de 1919.


Tenía proyectado escribir para el segundo aniversario del Poder soviético un pequeño folleto sobre el tema indicado en el título. Pero con el ajetreo del trabajo diario no he logrado hasta ahora ir más allá de la preparación preliminar de algunas partes. Por eso, he resuelto tratar de hacer una exposición breve y sumaria de las ideas más esenciales, a mi modo de ver, en esta cuestión. Naturalmente, el carácter resumido de la exposición encierra muchas dificultades e inconvenientes. Pero quizás para un pequeño artículo periodístico puede ser realizable este objetivo modesto: plantear la cuestión y sus fundamentos para su discusión por los comunistas de los diferentes países.

1
Teóricamente, no cabe duda de que entre el capitalismo y el comunismo existe cierto período de transición. Este período no puede dejar de reunir los rasgos o las propiedades de ambas formaciones de la economía social, no puede dejar de ser un período de lucha entre el capitalismo agonizante y el comunismo naciente; o en otras palabras: entre el capitalismo vencido, pero no aniquilado, y el comunismo ya nacido, pero muy débil aún.
La necesidad de toda una época histórica, que se distinga por estos rasgos del período de transición, debe ser clara por sí misma, no sólo para un marxista, sino para toda persona instruida que conozca de una u otra manera la teoría del desarrollo. Y, sin embargo, todos los discursos que sobre la transición al socialismo escuchamos de labios de los actuales representantes de la democracia pequeñoburguesa (tales son, a pesar de su pretendida etiqueta socialista, todos los representantes de la II Internacional, incluyendo a gentes del corte de MacDonald y Jean Longuet, de Kautsky y Friedrich Adler) se distinguen por el completo olvido de esta verdad evidente. A los demócratas pequeñoburgueses les son propios la aversión a la lucha de clases, los sueños sobre la posibilidad de prescindir de ella, la aspiración a atenuar, conciliar y limar sus agudas aristas. Por eso, los demócratas de esta especie o se desentienden de cualquier reconocimiento de todo un período histórico de transición del capitalismo al comunismo o consideran que su tarea es inventar planes para conciliar ambas fuerzas en pugna, en lugar de dirigir la lucha de una de estas fuerzas.

2
En Rusia, la dictadura del proletariado tiene que distinguirse inevitablemente por ciertas particularidades en comparación con los países avanzados, como consecuencia del inmenso atraso y del carácter pequeñoburgués de nuestro país. Pero las fuerzas fundamentales -- y las formas fundamentales de la economía social -- son, en Rusia, las mismas que en cualquier país capitalista, por lo que estas particulariclades pueden referirse tan sólo a lo que no es esencial.
Estas formas básicas de la economía social son: el capitalismo, la pequeña producción mercantil y el comunismo. Y las fuerzas básicas son: la burguesía, la pequeña burguesía (particularmente los campesinos) y el proletariado.
La economía de Rusia en la época de la dictadura del proletariado representa la lucha que en sus primeros pasos sostiene el trabajo mancomunado al modo comunista -- en escala única de un enorme Estado -- contra la pequeña producción mercantil, contra el capitalismo que sigue subsistiendo y contra el que revive sobre la base de esta producción.
El trabajo está mancomunado en Rusia a la manera comunista por cuanto, primero, está abolida la propiedad privada sobre los medios de producción y, segundo, porque el Poder proletario del Estado organiza en escala nacional la gran producción en las tierras y empresas estatales, distribuye la mano de obra entre las diferentes ramas de la economía y entre las empresas, distribuye entre los trabajadores inmensas cantidades de artículos de consumo pertenecientes al Estado.
Hablamos de los "primeros pasos" del comunismo en Rusia (como lo dice también el programa de nuestro Partido aprobado en marzo de 1919), ya que estas condiciones las hemos realizado sólo en parte, o dicho con otras palabras: la realización de estas condiciones se encuentra sólo en su fase inicial. De una vez, con un solo golpe revolucionario, se ha hecho todo cuanto puede, en general, hacerse de un golpe: por ejemplo, ya el primer día de la dictadura del proletariado, el 26 de octubre de 1917 (8 de noviembre de 1917), fue abolida la propiedad privada de la tierra y fueron expropiados sin indemnización los grandes propietarios de la tierra. En unos meses fueron expropiados, también sin indemnización, casi todos los grandes capitalistas, los dueños de fábricas, empresas de sociedades anónimas, bancos, ferrocarriles, etc. La organización de la gran producción industrial por el Estado, el tránsito del "control obrero" a la "administración obrera" de las fábricas y ferrocarriles, está ya realizado en sus rasgos más importantes y fundamentales; pero con respecto a la agricultura esto no ha hecho más que empezar (las "haciendas soviéticas", grandes explotaciones organizadas por el Estado obrero sobre las tierras del Estado). Igualmente apenas ha comenzado la organización de las diferentes formas de cooperación de los pequeños labradores, como tránsito de la pequeña producción agrícola mercantil a la agricultura comunista*. Lo mismo cabe decir de la organización estatal de la distribución de los productos en sustitución del comercio privado, es decir, en lo que atañe al acopio y al envío de cereales a las ciudades y de los artículos industriales al campo por el Estado. Más abajo daremos los datos estadísticos que poseemos sobre esta cuestión.
La economía campesina continúa siendo una pequeña producción mercantil. Hay aquí para el capitalismo una base extraordinariamente amplia y dotada de raíces muy profundas y muy sólidas. Sobre esta base, el capitalismo se mantiene y revive de nuevo, luchando de la manera más encarnizada contra el comunismo. Las formas de esta lucha son: la venta clandestina y la especulación contra los acopios estatales de cereal (al igual que de otros productos) y en general contra la distribución estatal de los productos.

3
Para ilustrar estas tesis teóricas abstractas, citaremos datos concretos.
El acopio estatal de cereales en Rusia, según datos del Comisariado del Pueblo de Abastecimiento, ha dado, desde el 1.ƒ de agosto de 1917 al 1.ƒ de agosto de 1918, cerca de 30 millones de puds. Al otro año, cerca de 110 millones de puds. En los primeros tres meses de la campaña siguiente (1919-1920), los acopios alcanzarán, por lo visto, cerca de 45 millones de puds, contra 37 millones en los mismos meses (agosto-octubre) del año 1918.
Estas cifras revelan claramente un lento pero constante mejoramiento en el sentido de la victoria del comunismo sobre el capitalismo. Se obtiene este mejoramiento a pesar de las inauditas dificultades motivadas por la guerra civil, que los capitalistas rusos y extranjeros organizan poniendo en tensión todas las fuerzas de las potencias más poderosas del mundo.
Por eso, por más que mientan y calumnien los burgueses de todos los países y sus cómplices francos o encubiertos (los "socialistas" de la II Internacional), es indudable que, desde el punto de vista del problema económico fundamental de la dictadura del proletariado, en nuestro país está asegurada la victoria del comunismo sobre el capitalismo. Si la burguesía de todo el mundo está enrabiada y enfurecida contra el bolchevismo, si organiza invasiones armadas, complots, etc., contra los bolcheviques, es precisamente porque comprende muy bien lo inevitable de nuestra victoria en la reestructuración de la economía social, a menos que nos aplaste por la fuerza militar. Pero no consigue aplastarnos por ese procedimiento.
El cuadro que sigue a continuación permite ver en qué medida, precisamente, hemos vencido ya al capitalismo, en el poco tiempo que nos fue concedido y entre las dificultades sin precedentes en que nos hemos visto obligados a actuar. La Dirección Central de Estadística acaba de preparar para la prensa datos sobre la producción y el consumo de cereales no de toda la Rusia Soviética, sino de 26 provincias solamente.
He aquí las cifras:
26
provincias
de la Rusia
Soviética
Poblaión
(en
millones)
Produccíon
de cereales
(sin semillas
ni piensos)
(en millones
de puds)
Cereales
suministrados
Total de
cereales
de que
disponía la
población
(en millones
de puds)
Consumo
de
cereales
por
habitante
(en puds)
por el
Comisa-
riado de
Abaste-
ciemento
por los
especu-
ladores
 (en millones de puds) 
Provincias
productoras
Provincias
consumidoras
Ciudades 4,4
Aldeas 28,6
Ciudades 5,9
Aldeas 13,8
---
625,4

---
114,0
20,9
---

20,0
12,1
20,6
---

20,0
27,8
 41,5
481,8

 40,0
151,4
 9,5
16,9

 6,8
11,0
Total
(26 provincias)
      52,7

739,4

53,0

68,4

714,7

13,6
Así, pues, aproximadamente la mitad de los cereales para las ciudades la da el Comisariado de Abastecimiento; la otra mitad, los especuladores. La investigación exacta de la alimentación de los obreros de las ciudades en 1918 ha dado precisamente esta proporción. Advirtamos que los obreros pagan por el cereal proporcionado por el Estado la novena parte que por el de los especuladores. El precio de especulación es equivalente al décuplo que el precio del Estado. Así lo dice el estudio concienzudo del presupuesto de los obreros.

4
Los datos citados, si se piensa bien en ellos, proporcionan un material exacto acerca de todos los rasgos fundamentales de la economía actual en Rusia.
Los trabajadores han sido liberados de sus opresores y explotadores seculares, los terratenientes y capitalistas. Este paso de la verdadera libertad y de la verdadera igualdad, paso que por su grandeza, magnitud y rapidez no tiene precedente en el mundo, no ha sido tomado en consideración por los partidarios de la burguesía (incluidos los demócratas pequeñoburgueses), los cuales hablan de la libertad y de la igualdad en el sentido de la democracia burguesa parlamentaria, proclamándola falsamente "democracia" en general o "democracia pura" (Kautsky).
Pero los trabajadores toman en consideración precisamente la verdadera igualdad, la verdadera libertad (la que implica verse libre de terratenientes y capitalistas), por eso apoyan con tanta firmeza al Poder soviético.
En este país campesino, han sido los campesinos en general los primeros en salir favorecidos, los que más han ganado y los que de golpe han gozado los beneficios de la dictadura del proletariado. Bajo el régimen de los terratenientes y capitalistas, en Rusia los campesinos padecían hambre. En el transcurso de largos siglos de nuestra historia, los campesinos jamás tuvieron la posibilidad de trabajar para sí: pasaban hambre, entregando cientos de millones de puds de trigo a los capitalistas, a las ciudades y al extranjero. Bajo la dictadura del proletariado, el campesino por primera vez trabaja para sí y se alimenta mejor que el habitante de la ciudad. El campesino ha visto por primera vez la libertad de hecho: la libertad de comer su propio pan, la libertad de no pasar hambre. Se ha establecido, como es sabido, la igualdad máxima en el reparto de las tierras: en la gran mayoría de los casos, los campesinos reparten la tierra "por el número de bocas".
Socialismo significa la abolición de las clases.
Para abolir las clases, es preciso, primero, derribar a los terratenientes y a los capitalistas. Esta parte de la tarea la hemos cumplido, pero es sólo una parte y, ademas, no es la más difícil. Para abolir las clases, es preciso, en segundo lugar, suprimir la diferencia entre los obreros y los campesinos, convertir a todos en trabajadores. Esto no es posible hacerlo de golpe. Esta es una tarea incomparablemente más difícil y, por la fuerza de la necesidad, de larga duración. No es una tarea que pueda resolverse con el derrocamiento de una clase cualquiera. Sólo puede resolverse mediante la reorganización de toda la economía social, pasando de la pequeña producción mercantil, individual y aislada, a la gran producción colectiva. Este tránsito es, por necesidad, extraordinariamente largo, y las medidas administrativas y legislativas precipitadas e imprudentes sólo conducirían a hacerlo más lento y difícil. Solamente cabe acelerarlo prestando a los campesinos una ayuda que les permita mejorar en enorme medida toda la técnica agrícola, transformándola de raíz.
Para resolver esta segunda parte de la tarea, la más difícil, el proletariado, después de haber vencido a la burguesía, debe aplicar inalterablemente la siguiente línea fundamental en su política con respecto a los campesinos: el proletariado debe distinguir, diferenciar a los campesinos trabajadores de los campesinos propietarios, al campesino trabajador del campesino mercader, al campesino laborioso del campesino especulador.
En esta delimitación reside toda la esencia del socialismo.
Y no es extraño que los socialistas de palabra y demócratas pequeñoburgueses de hecho (los Mártov y los Chernov, los Kautsky y Cía.) no comprendan esta esencia del socialismo. La delimitación aquí indicada es muy difícil, pues en la vida práctica todos los rasgos propios del "campesino", por variados y contradictorios que sean, forman un todo único. No obstante, la delimitación es posible, y no sólo posible, sino que emana inevitablemente de las condiciones de la hacienda y de la vida del campesino. El campesino trabajador ha estado oprimido durante siglos por los terratenientes, los capitalistas, los mercaderes, los especuladores y su Estado, incluyendo a las repúblicas burguesas más democráticas. El campesino trabajador ha ido formando durante siglos su odio y su animosidad contra estos opresores y explotadores, y esta "formación", producto de la vida misma, obliga a los campesinos a buscar la alianza con los obreros contra el capitalista, contra el especulador, contra el mercader. Pero, al mismo tiempo, las circunstancias económicas, las circunstancias de la economía mercantil, convierten de modo inevitable al campesino (no siempre, pero sí en una gran mayoría de casos) en mercader y especulador.
Los datos estadísticos arriba citados muestran con claridad la diferencia que existe entre el campesino trabajador y el campesino especulador. Los campesinos que en 1918-1919 dieron a los obreros hambrientos de las ciudades 40 millones de puds de cereal, a los precios de tasa fijados por el Estado y a través de los organismos estatales, a pesar de todos los defectos de estos organismos, defectos perfectamente conocidos por el gobierno obrero, pero irremediables en el primer período de transición al socialismo, estos campesinos son unos campesinos trabajadores, unos camaradas de los obreros socialistas con todos los derechos, sus aliados más seguros, sus hermanos carnales en la lucha contra el yugo del capital. Pero esos otros campesinos que vendieron a escondidas 40 millones de puds de cereal a un precio equivalente al décuplo que el fijado por el Estado, aprovechándose de la penuria y del hambre del obrero de la ciudad, defraudando al Estado, aumentando y engendrando por todas partes el engaño, el pillaje y las maniobras fraudulentas, esos campesinos son unos especuladores, unos aliados del capitalista, unos enemigos de clase del obrero, unos explotadores. Pues tener sobrantes de cereal recolectado en las tierras que pertenecen al Estado, con la ayuda de aperos en cuya creación fue invertido, de uno u otro modo, no sólo el esfuerzo del campesino, sino también el del obrero, etc., tener sobrantes de cereal y especular con ellos significa ser un explotador del obrero hambriento.
Vosotros violáis la libertad, la igualdad, la democracia, nos gritan desde todos lados, señalando la desigualdad entre el obrero y el campesino en nuestra Constitución, la disolución de la Asamblea Constituyente, las requisas forzosas de los excedentes de cereal, etc. Nosotros replicamos: no ha habido en el mundo Estado que haya hecho tanto para eliminar la verdadera desigualdad y la verdadera falta de libertad que ha padecido durante siglos el campesino laborioso. Pero jamás reconoceremos la igualdad con el campesino especulador, como no reconoceremos la "igualdad" del explotador con el explotado, del harto con el hambriento, la "libertad" del primero de robar al segundo. Y a aquellos hombres instruidos que no quieran comprender estas diferencias, nosotros los trataremos como a los guardias blancos, aunque se llamen demócratas, socialistas, internacionalistas, los Kautsky, los Chernov, los Mártov.

5
El socialismo es la supresión de las clases. La dictadura del proletariado ha hecho en este sentido todo lo que estaba a su alcance. Pero no se puede suprimir de golpe las clases.
Y las clases han quedado y quedarán durante la época de la dictadura del proletariado. La dictadura dejará de ser necesaria cuando desaparezcan las clases. Y sin la dictadura del proletariado las clases no desaparecerán.
Las clases han quedado, pero cada una de ellas se ha modificado en la época de la dictadura del proletariado; han variado igualmente las relaciones entre ellas. La lucha de clases no desaparece bajo la dictadura del proletariado, lo único que hace es adoptar otras formas.
El proletariado, bajo el capitalismo, era una clase oprimida, una clase que había sido desprovista de toda propiedad sobre los medios de producción, la única clase opuesta directa e íntegramente a la burguesía, y por eso la única capaz de ser revolucionaria hasta el fin. El proletariado, al derrocar a la burguesía y conquistar el Poder político, se ha convertido en la clase dominante: tiene en sus manos el Poder del Estado, dispone de los medios de producción ya socializados, dirige a los elementos y las clases vacilantes, intermedios, aplasta la resistencia de los explotadores, que se manifiesta con energía creciente. Todas éstas son las tareas especiales de la lucha de clases, tareas que antes el proletariado no se las había planteado ni podía planteárselas.
La clase de los explotadores, los terratenientes y capitalistas, no ha desaparecido ni puede desaparecer de golpe bajo la dictadura del proletariado. Los explotadores han sido derrotados, pero no aniquilados. Aún tienen una base internacional, el capital internacional, del cual son una sucursal. Aún tienen, en parte, algunos medios de producción, aún tienen dinero, aún tienen amplios vínculos sociales. Precisamente a causa de su derrota, se ha multiplicado en cien y en mil veces su fuerza de resistencia. El "arte" de la administración estatal, militar y económica les da una superioridad, una superioridad muy grande, de modo que su importancia es inconmensurablemente mayor que su proporción numérica en la población. La lucha de clases que libran los explotadores derrocados contra la victoriosa vanguardia de los explotados, es decir, contra el proletariado, se ha vuelto incomparablemente más encarnizada. Y no puede ser de otra manera, si se trata de una revolución, si no se reemplaza este concepto (como lo hacen todos los héroes de la II Internacional) por ilusiones reformistas.
Por último, el campesinado, como toda la pequeña burguesía en general, ocupa bajo la dictadura del proletariado una situación intermedia: por un lado, representa una masa de trabajadores, bastante considerable (y en la Rusia atrasada, una masa inmensa), unida por el interés, común a los trabajadores, de emanciparse del terrateniente y del capitalista; y por otro lado, son pequeños patronos, propietarios y comerciantes aislados. Tal situación económica provoca inevitablemente su oscilación entre el proletariado y la burguesía. Y en las condiciones de la lucha agudizada entre estos últimos, de la ruptura extraordinariamente brusca de todas las relaciones sociales, ante la máxima costumbre de lo viejo, lo rutinario, lo invariable, tan arraigada precisamente entre los campesinos y los pequeños burgueses en general, es lógico que observemos inevitablemente entre ellos evasiones de un campo a otro, vacilaciones, virajes, inseguridad, etc.
En relación a esta clase -- o a estos elementos sociales --, al proletariado le incumbe la tarea de dirigir, de luchar por la influencia sobre ella. Conducir tras sí a los vacilantes e inestables es lo que debe hacer el proletariado.
Si confrontamos todas las fuerzas o clases fundamentales y sus relaciones mutuas modificadas por la dictadura del proletariado, veremos qué ilimitado absurdo teórico, qué estupidez constituye la opinión pequeñoburguesa en boga entre los representantes de la II Internacional de que se puede pasar al socialismo "a través de la democracia" en general. La base de este error reside en el prejuicio, heredado de la burguesía, de que la "democracia" tiene un contenido absoluto, independiente de las clases. Pero, de hecho, la democracia pasa a una fase absolutamente nueva bajo la dictadura del proletariado, y la lucha de clases se eleva a un grado superior, sometiendo a su dominio todas y cada una de las formas políticas.
Las frases comunes sobre la libertad, la igualdad y la democracia equivalen en el fondo a una repetición ciega de conceptos plasmados por las relaciones de la producción mercantil. Querer resolver por medio de estas frases comunes las tareas concretas de la dictadura del proletariado, significa pasarse en toda la línea a las posiciones teóricas y de principio de la burguesía. Desde el punto de vista del proletariado, la cuestión se plantea sólo así: ¿liberación de la opresión ejercida por qué clase?, ¿igualdad entre qué clases?, ¿democracia sobre la base de la propiedad privada o sobre la base de la lucha por la supresión de la propiedad privada?, etc.
En su Anti-Dühring, Engels aclaró hace tiempo que la noción de igualdad ha sido moldeada por las relacioncs de la producción mercantil; la igualdad se transforma en prejuicio si no se comprende como la abolición de las clases [**]. Esta verdad elemental relativa a la diferencia de la concepción democraticoburguesa y la socialista sobre la igualdad es olvidada constantemente. Cuando no se la olvida resulta evidente que el proletariado, al derrocar a la burguesía, da con ello el paso más decisivo hacia la supresión de las clases, y que para coronar esto el proletariado debe continuar su lucha de clase utilizando el aparato del Poder del Estado y aplicando diferentes métodos de lucha, de influencia, de acción con respecto a la burguesia derrocada y a la pequeña burguesia vacilante.
(Continuará )[***]
30 de octubre de 1919.


NOTAS
* El número de "haciendas soviéticas" y de "comunas agrícolas" en la Rusia Soviética es de unas 3.536 y 1.961 respectivamente; el número de arteles agrícolas es de 3.696. Nuestra Dirección Central de Estadística efectua en la actualiclad un censo excacto de todas las haciendas soviéticas y comunas. Los primeros resultados serán conocidos en noviembre de 1919.
**Véase F. Engels, Anti-Dühring, Parte primera, X.
*** El artículo quedó sin terminar. (N. de la Ed.)

Prologo de la contribución la critica de la economía política



C. MARX
PROLOGO DE LA CONTRIBUCION A LA CRITICA DE LA ECONOMIA POLITICA [1]
Estudio el sistema de la Economía burguesa por este orden: capitalpropiedad del suelotrabajo asalariadoEstadocomercio exteriormercado mundial. Bajo los tres primeros títulos, investigo las condiciones económicas de vida de las tres grandes clases en que se divide la moderna sociedad burguesa; la conexión entre los tres títulos restantes salta a la vista. La primera sección del libro primero, que trata del capital, contiene los siguientes capítulos: 1) la mercancía; 2) el dinero o la circulación simple; 3) el capital, en general. Los dos primeros capítulos forman el contenido del presente fascículo. Tengo ante mí todos los materiales de la obra en forma de monografías, redactadas con grandes intervalos de tiempo para el esclarecimiento de mis propias ideas y no para su publicación; la elaboración sistemática de todos estos materiales con arreglo al plan apuntado dependerá de circunstancias externas.
Aunque había esbozado una introducción general [2], prescindo de ella, pues, bien pensada la cosa, creo que el adelantar los resultados que han de demostrarse, más bien sería un estorbo, y el lector que quiera realmente seguirme deberá estar dispuesto a remontarse de lo particular a lo general. En cambio, me parecen oportunas aquí algunas referencias acerca de la trayectoria de mis estudios de Economía Política.
Mis estudios profesionales eran los de Jurisprudencia, de la que, sin embargo, sólo me preocupé como disciplina secundaria, al lado [517] de la Filosofía y la Historia. En 1842-43, siendo redactor de la "Rheinische Zeitung" [3], me vi por vez primera en el trance difícil de tener que opinar acerca de los llamados intereses materiales. Los debates de la Dieta renana sobre la tala furtiva y la parcelación de la propiedad del suelo, la polémica oficial mantenida entre el señor von Schaper, a la sazón gobernador de la proviricia renana, y la "Rheinische Zeitung" acerca de la situación de los campesinos del Mosela, y, finalmente, los debates sobre el libre cambio y el proteccionismo, fue lo que me movió a ocuparme por vez primera de cuestiones económicas. Por otra parte, en aquellos tiempos en que el buen deseo de «marchar adelante» superaba con mucho el conocimiento de la materia, la "Rheinische Zeitung" dejaba traslucir un eco del socialismo y del comunismo francés, teñido de un tenue matiz filosófico. Yo me declaré en contra de aquellas chapucerías, pero confesando al mismo tiempo redondamente, en una controversia con la "Allgemeine Zeitung" de Augsburgo [4], que mis estudios hasta entonces no me permitían aventurar ningún juicio acerca del contenido propiamente dicho de las tendencias francesas. Con tanto mayor deseo aproveché la ilusión de los gerentes de la "Rheinische Zeitung" quienes creían que suavizando la posición del periódico iban a conseguir que se revocase la sentencia de muerte ya decretada contra él, para retirarme de la escena pública a mi cuarto de estudio.
Mi primer trabajo, emprendido para resolver las dudas que me asaltaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho, trabajo cuya introducción vio la luz en 1844 en los "Deutsch-Französische Jahrbücher" [5], que se publicaban en París. Mi investigación desembocaba en el resultado de que, tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que radican, por el contrario, en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel, siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de «sociedad civil», y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la Economía Política. En Bruselas, a donde me trasladé en virtud de una orden de destierro dictada por el señor Guizot, hube de proseguir mis estudios de Economía Política, comenzados en París. El resultado general a que llegué y que, una vez obtenido, sirvió de hilo conductor a mis estudios, puede resumirse así: en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura [518] jurídica y palítica y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas revoluciones, hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra, las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de revolución por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso, en la formación económica de la sociedad, el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en el seno de la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación [519] social se cierra, por tanto, la prehistoria de la sociedad humana.
Federico Engels, con el que yo mantenía un constante intercambio escrito de ideas desde la publicación de su genial bosquejo sobre la crítica de las categorías económicas (en los "Deutsch-Französische Jahrbücher"), había llegado por distinto camino (véase su libro "La situación de la clase obrera en Inglaterra") al mismo resultado que yo. Y cuando, en la primavera de 1845, se estableció también en Bruselas, acordamos contrastar conjuntamente nuestro punto de vista con el ideológico de la filosofía alemana; en realidad liquidar cuentas con nuestra conciencia filosófica anterior. El propósito fue realizado bajo la forma de una crítica de la filosofía posthegeliana [*]. El manuscrito —dos gruesos volúmenes en octavo— llevaba ya la mar de tiempo en Westfalia, en el sitio en que había de editarse, cuando nos enteramos de que nuevas circunstancias imprevistas impedían su publicación. En vista de esto, entregamos el manuscrito a la crítica roedora de los ratones, muy de buen grado, pues nuestro objeto principal: esclarecer nuestras propias ideas, estaba ya conseguido. Entre los trabajos dispersos en que por aquel entonces expusimos al público nuestras ideas, bajo unos u otros aspectos, sólo citaré el "Manifiesto del Partido Comunista" [*]* redactado por Engels y por mí, y un "Discurso sobre el librecambio", que yo publiqué. Los puntos decisivos de nuestra concepción fueron expuestos por vez primera, científicamente, aunque sólo en forma polémica, en la obra "Miseria de la Filosofía", etc., publicada por mí en 1847 y dirigida contra Proudhon. La publicación de un estudio escrito en alemán sobre el Trabajo asalariado[*]**, en el que recogía las conferencias que había dado acerca de este tema en la Asociación Obrera Alemana de Bruselas [6], fue interrumpida por la revolución de febrero, que trajo como consecuencia mi abandono forzoso de Bélgica.
La publicación de la "Neue Rheinische Zeitung" [7] (1848-1849) y los acontecimientos posteriores interrumpieron mis estudios económicos, que no pude reanudar hasta 1850, en Londres. Los inmensos materiales para la historia de la Economía Política acumulados en el British Museum, la posición tan favorable que brinda Londres para la observación de la sociedad burguesa, y, finalmente, la nueva fase de desarrollo en que parecía entrar ésta con el descubrimiento del oro de California y de Australia, me impulsaron a volver a empezar desde el principio, abriéndome paso, de un modo crítico, a través de los nuevos imateriales. Estos estudios me [520] llevaban, a veces, por sí mismos, a campos aparentemente alejados y en los que tenía que detenerme durante más o menos tiempo. Pero lo que sobre todo me mermaba el tiempo de que disponía era la necesidad imperiosa de trabajar para vivir. Mi colaboración desde hace ya ocho años en el primer periódico angloamericano, el "New York Daily Tribune" [8], me obligaba a desperdigar extraordinariamente mis estudios, ya que sólo en casos excepcionales me dedico a escribir para la prensa correspondencias propiamente dichas. Sin embargo, los artículos sobre los acontecimientos económicos más salientes de Inglaterra y el continente formaban una parte tan importante de mi colaboración, que esto me obligaba a familiarizarme con una serie de detalles de carácter práctico situados fuera de la órbita de la ciencia propiamente económica.
Este esbozo sobre la trayectoria de mis estudios en el campo de la Economía Política tiende simplemente a demostrar que mis ideas, cualquiera que sea el juicio que merezcan y por mucho que choquen con los prejuicios interesados de las clases dominantes, son el fruto de largos años de concienzuda investigación. Y a la puerta de la ciencia, como a la del infierno, debiera estamparse esta consigna:
Qui si convien lasciare ogni sospetto;
Ogni viltà convien che qui sia morta [*]***.
Londres, enero de 1859. Carlos Marx
Publicado por primera vez en el Se publica de acuerdo con el
libro: "Zur Kritik der politischen texto del libro.
Oekonomie von Karl Marx". Erstes Traducido del alemán.
Heft, Berlin, 1859.


NOTAS
274. Nada más salir el primer fascículo, Marx se dispuso a publicar el segundo, en el que debían reflejarse los problemas del capital. Sin embargo, las investigaciones del problema le impulsaron a modificar el plan inicial de publicar una obra grande. En vez del segundo fascículo y los sucesivos, preparó "El Capital", en el que incluyó las tesis fundamentales, tras de volver a redactarlas, del libro "Contribución a la crítica de la Economía Política".- 516
[2] 275. Se trata de la "Introducción" que Marx escribió, sin llegar a terminarla, para el proyectado voluminoso libro sobre Economía.- 516
[3] 175. "Rheinische Zeitung für Politik, Handel und Gewerbe" ("Periódico del Rin sobre política, comercio e industria"): diario que aparecía en Colonia desde el 1 de enero de 1842 hasta el 31 de marzo de 1843. A partir de abril de 1842 colaboró en este periódico Marx, y desde octubre del mismo año fue uno de sus redactores.- 320, 517
[4] 276. "Allgemeine Zeitung" ("Gaceta General"): diario reaccionario alemán fundado en 1798; desde 1810 hasta 1882 apareció en Augsburgo. En 1842 publicó una falsificación de las ideas del comunismo y del socialismo utópicos, que Marx denunció en su artículo "El comunismo y el «Allgemeine Zeitung» de Augsburgo".- 517
[5] 13. "Deutsch-Französische Jahrbücher" ("Anales alemano-franceses") se publicaban en París bajo la dirección de C. Marx y A. Ruge en alemán. Salió sólo el primer número, doble, en febrero de 1844. Insertaba las obras de C. Marx "Contribución al problema hebreo" y "Contribución a la crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel. Introducción", así como las de F. Engels "Esbozos para la crítica de la economía política" y "La situación de Inglaterra. Tomás Carlyle. Lo pasado y lo presente". Estos trabajos implicaban el paso definitivo de Marx y Engels al materialismo y el comunismo. La causa principal de que esta revista dejara de aparecer fueron las discrepancias esenciales entre Marx y el radical burgués Ruge.— 32, 517
[*] C. Marx y F. Engels. "La Ideología Alemana". (N. de la Edit.)
[**] Véase el presente tomo, págs. 110-140 (N. de la Edit.)
[***] Véase el presente tomo, págs. 153-178 (N. de la Edit.)
[6] 72. La Asociación Obrera Alemana de Bruselas fue fundada por Marx y Engels a fines de agosto de 1847 con el fin de dar instrucción política a los obreros alemanes residentes en Bélgica y propagar entre ellos las ideas del comunismo científico. Bajo la dirección de Marx y Engels y sus compañeros de lucha, la Asociación se convirtió en un centro legal de agrupación de los proletarios revolucionarios alemanes en Bélgica. Los mejores elementos de la Asociación integraban la Organización de Bruselas de la Liga de los Comunistas. Las actividades de la Asociación Obrera Alemana de Bruselas se suspendieron poco después de la revolución de febrero de 1848 en Francia, debido a las detenciones y la expulsión de sus componentes por la policía belga.- 145, 519
[7] 71. La "Neue Rheinische Zeitung. Organ der Demokratie" ("Nueva Gaceta del Rin. Organo de la Democracia") salía todos los días en Colonia desde el 1 de junio de 1848 hasta el 19 de mayo de 1849; la dirigía Marx, y en el consejo de redacción figuraba Engels.- 145, 190, 230, 564, 219
[8] 164. "The Tribune": título abreviado del periódico progresista burgués "The New York Daily Tribune" ("Tribuna diaria de Nueva York"), que apareció de 1841 a 1924. Marx y Engels colaboraron en él desde agosto de 1851 hasta marzo de 1862.- 309, 398, 520
[****] Déjese aquí cuanto sea recelo;
Mátese aquí cuanto sea vileza.

lunes, 9 de abril de 2012

Entrevistas

Entrevista realizada por Vicente Rangel al Cdte. Hugo Chavez para Telesur
23/01/2012


"El 4 de febrero fue un acontecimiento legitimado"


El presidente venezolano reiteró durante la entrevista la importancia del 4F en la historia de Venezuela dijo que está "seguro que lo que ocurra en el devenir de este siglo vendrá con el sello del 4 de febrero".
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó que la revolución que surgió el 4 de febrero de 1992 "fue un acontecimiento legitimado, incluso antes de ocurrir”. Tal afirmación la ofreció en una entrevista realizada por el periodista José Vicente Rangel en su programa "José Vicente Hoy",  que fue grabado en el Palacio de Miraflores, sede de Gobierno.
“Yo soy de los que cree firmemente que el 4 de febrero fue un acontecimiento legitimado, incluso antes de ocurrir”, expresó tras explicar que esa revolución se legalizó con su triunfo en 1999.
"El dos de febrero (1999), día de la toma de posesión, después de la gran victoria del 6 de diciembre (1998) fue la legalización de la legitimidad revolucionaria", manifestó el primer Mandatario venezolano.
El Jefe de Estado, reiteró la importancia del 4F en la historia de Venezuela: “Estoy seguro que lo que ocurra en el devenir de este siglo vendrá con el sello del 4 de febrero".



-Vamos a arrancar ubicando esta conversación en el espacio de dos aniversarios: 4 de febrero y 2 de febrero. Golpe de Estado y tu ascenso a la Presidencia de la República después de las elecciones del 98. Qué significa eso? Qué significan esas dos fechas? Vamos a concatenarlas porque para mí tienen una conexión.

Claro, sin duda el 2 febrero de 1999 es consecuencia directa del 4 de febrero. Aún cuando soy de los que cree firmemente que el 4 de febrero fue un acontecimiento legitimado incluso antes de ocurrir.

Me explico, aquí venía una tormenta cuajándose desde los 70, los 80, comenzaban los 90. Salió el rayo, el rayo estaba legitimado, era un rayo legítimo, fue un hecho legítimo y además fue legitimado inmediatamente, ipsofacto por el mismo pueblo. El gran apoyo. Tú recuerdas como periodista, 80 por ciento de apoyo a la rebelión del 4 de febrero de un pueblo que estaba cansado, que no veía salida.

Ahora yo diría desde ese punto de vista, el 2 de febrero, el día de la toma de posesión después de la gran victoria del 6 de diciembre, fue como la legalización de la legitimidad Revolucionaria, porque estaba legitimada la Revolución del 4 de febrero, pero luego se legalizó con el triunfo electoral y el juramento aquel y nuestra llegada aquí.

- Podríamos hablar entonces de dos golpes de opinión. El golpe de opinión del 4 de febrero encarnado por un sector de la Fuerza Armada, que tú comandaste, y el golpe de opinión de las elecciones que culmina con la victoria electoral tuya, para la posesión del 2 de febrero. Estuvo presente en todo momento la opinión pública, tanto en el acto militar, como en el acto civil del voto, que es lo que determina tu ascenso al poder.
Como decía Simón Bolívar: La primera de todas las fuerzas es la opinión pública.
Desde ese punto de vista, fueron golpes de opinión. El 4 de febrero una revolución legítima apoyada inmediatamente por esa fuerza de la opinión pública y esa fuerza que se desató el 4 de febrero fue la que trajo para acá a Rafael Caldera, fue la que trajo aquí a este humilde soldado. Estoy seguro que lo que ocurra en el devenir de este siglo vendrá con el sello del 4 de febrero. Lo que siga aconteciendo aquí, a lo largo de los años que vienen.  
El 4 de febrero es un hecho histórico de una gran profundidad, partió la historia en dos.

- Pero con la participación del pueblo y la fuerza militar. El binomio Fuerza Armada- pueblo es determinante en todo este proceso y en lo que viene también.

Sin duda alguna. ¿Cómo tú haces una Revolución sin el apoyo de la Fuerza Armada?
¿Sin el apoyo del pueblo? Hoy tenemos la revolución socialista apoyada por esas dos grandes columnas: Pueblo y la Fuerza Armada.

- ¿Y una contrarrevolución tampoco se puede hacer sin el apoyo de la Fuerza Armada?

Se demostró. De este mismo salón salieron corriendo a la puerta trasera de la historia. ¿Tú sabes quiénes, no? Los contrarrevolucionarios que pretendieron desconocer el ritmo de la historia.

¿Tú me preguntas: 4 de febrero y 2 de febrero? Son dos puntos de una línea que se ha convertido en un Proyecto Nacional de Desarrollo.

Yo estaba recordardando que el 4 de febrero traíamos ya lo que llamábamos el libro azul. Era un folleto muy modesto pero así estaba planteado, las líneas gruesas de lo que es ya, ahora sí, 20 años después, el Proyecto Nacional Simón Bolívar, había que pasar por la Asamblea Constituyente.

Nosotr
os el 4 de febrero no traíamos ningún plan de instalar en Venezuela una dictadura. Al contrario, era llamar a una Asamblea Constituyente. Vino el fracaso militar, vino el 'por ahora', siete años después, del 92 al 99, ese 2 de febrero yo firmé el decreto llamando a Referendo para la Asamblea Constituyente. Es decir, el 'por ahora' vino a continuar, el proceso del 4 de febrero continuó su rumbo, que quedó trunco el 2 de febrero. Es el rumbo del 4 de febrero que venimos siguiendo.
Hay un aspecto que vale la pena contrastar. 18 de octubre de 1945: Un golpe contra el Gobierno democrático del general Isaías Medina Angarita, de sectores de la Fuerza Armada con un partido, para entonces, popular Acción Democrática. Tres años después se derrumba aquel proyecto.
Yo creo que en la base de ese derrumbe estuvo la falta de cumplimiento del proyecto que se le ofreció al país de cambio, de transformación social. Eso devino en una dictadura militar que fue la de Marcos Pérez Jiménez.
A tí te acusan de dictador, pero resulta que has ejecutado un proyecto Revolucionario que es lo que distingue y que le ha dado estabilidad a este proceso.
Esa observación, contrastar el hecho Revolucionario del 18 de octubre con el 4 de febrero y el proyecto posterior. Creo que es interesante para la comprensión de la gente.   
18 de octubre de 1945. Yo creo que eso fue un aborto, ahí no hubo ninguna Revolución de octubre, fue un aborto.
- Se le llamó Revolución y las consignas eran revolucionarias, aparentemente....  
Recordemos que Venezuela venía saliendo de la larga noche gomecista, de la larga dictadura, férrea dictadura de Juan Vicente Gómez.


El proceso, sobretodo, no digamos tanto con el general López Contreras, pero con Medina Angarita. Medina Angarita comenzó una apertura democrática.
¿Quién lo puede negar? Ahí están las evidencias históricas  y por eso digo: Fue abortado ese proceso hacia la democracia por un golpe de Estado antihistórico, un aborto pues.
Ahora, el 4 de febrero es totalmente contrario. Aquí Venezuela venía en una degenaración indetenible de la llamada democracia puntofijista hacia una dictadura incluso ya con colmillos.Poco se ha hablado de esto.
A mi me llaman tirano, dictador. No. Soy un anti dictador. Había grupos de generalotes y un grupo de la oligarquía venezolana que tenia casi listo el golpe de Estado, bueno por eso años 91,90,91. Sobretodo después del Caracazo.
Tú no recuerdas el gran papel protagónico que jugó, entre otros, el general Alliegro y la clase  política se replegó y luego surgió la tesis, salida de los equipos de pensamiento de la burguesía. Incluso en Estados Unidos estaban ya aceptando la tesis que en Venezuela no habia más alternativa que un golpe de Estado.
Nosotros produjimos, entre otras cosas, el aborto de ese golpe de Estado.
Pero fue el parto Revolucionario del 4 de febrero muy distinto, totalmente contrario al aborto del 18 de octubre. Esto sí fue una Revolución, la del 4 de febrero y lo estamos demostrando en estos 20 años y lo seguiremos demostrando en los próximos 20 y los próximos 40 años y los próximos 80. Una verdadera Revolución. La última Revolución del siglo 20.

- La mejor demostración es la lealtad a esos principios. Es decir, si una vez que se inicia el Gobierno Revolucionario, a partir del 2 de febrero del 99 no se asumen los cambios, como se han asumido, y no se lleva adelante el proceso de cambio, el 4 de febrero hubiera quedado relegado en la historia. Porque es lo que le da legitimidad, la consecuencia del grupo que impulsó la transformación. La lealtad a unos primcipios.
A un programa, a unas ideas, a un programa. Un proyecto más que  programa.
Tú sabes que Venezuela, a lo largo del siglo 19 y 20, la historia venezolana se acostumbró a presenciar la llegada, primero a la Casa Amarilla y luego a este Palacio, de hombres, partidos o movimientos que prometieron muchas cosas.
Pero luego aquí fueron incapacez de hacer el mas mínimo cambio y eso vino arrastrándose desde los tiempos de José Antonio Páez, José María Vargas, luego los Monagas, luego los compañeros de Zamora de la Guerra Federal. Casi todos llegaron a presidentes: Joaquín Crespo, Ignacio Andrade, Juan Crisostomo Falcón, Antonio Guzmán Blanco, no fueron capaces de impulsar ningún proceso Revolucionario, ningún cambio verdadero. No fueron consecuentes con las promesas, en algunos casos revolucionarias, como el caso de Guzmán Blanco o de Joaquín Crespo, y el siglo 20 ni se diga.
Terminando con Betancourt y todas esa promesas de Acción Democrática, de Copei. Todo eso fue un gran fiasco.
Nosotros no podíamos llegar aquí a convertirnos en un fraude más. Contra viento y contra marea teníamos que venir a cumplir con un proyecto y un compromiso. Eso fue lo que desató el golpe de Estado del 11 de abril.

-Entremos a la etapa que se inicia con el 2 de febrero de 1999. El Gobierno Revolucionario instaurado ya, funcionando. Cuáles fueron los aciertos iniciales y los desaciertos iniciales, en una perspectiva histórica que está en capacidad de considerar.
El primer gran acierto fue haber sido capaces, nosotros, de mantener una línea. Lo que decíamos hace rato. Ser consecuentes con un proyecto, una promesa, coherente y consecuente.
Yo recuerdo aquel paréntesis entre el 6 de diciembre y  2 de febrero en la viñeta. Ahí llegaba mucha gente. A mi se me acabó la libertad el mismo día que ganamos las elecciones.
Allá llegó mucha gente a hacer propuestas. Uno de los primeros en la mañana del día siguiente, fue el Embajador yankee con la visa y una carta de Mr. Clinton (Bill) invitándome a la Casa Blanca y después llegó gente, casi toda de la pequeña o de la gran burguesía, de los altos mandos militares.

Recuerdo algunas personas que llegaban a decir la Constituyente sí, pero el Congreso la puede convocar, para que usted se preserve. Hasta decretos redactados.

Recuerda tú que tenían mayoría Acción Democrática y Copei en aquel Congreso y casi todos los gobernadores eran de oposición y la Corte Suprema de Justicia, dominada por la burguesía, el poder electoral. El Estado estaba intacto, sólo estaba yo allí como una cabeza de playa, el Gobierno que se estaba instalando. Creo que fue un gran acierto mantener con una firmeza y a prueba de todo, el proyecto Constituyente y haber firmado el decreto contra viento y marea. Creo que fue el primer gran acierto.

- ¿Crees que hubo claridad inicial?
Yo creo que sí. Alguien pudiera decir que hubo una primera etapa donde no se aplicó a fondo la Revolución. Es cierto, pero si la hubiéramos tratado de aplicar a fondo, quizás hubiéramos abortado el proceso porque se trata de la viabilidad.
Recuerdo ahora mismo al profesor Sánz, a Calcaño, De Barbieri y la tesis de la viabilidad de los proyectos.
¿Era viable desde el punto de vista político inciar el Gobierno ya con un proyecto profundamente Revolucionario?
¿Había viabilidad política?
¿Cómo? Con casi todo el Estado en contra.
¿Habia viabilidad social, económica? No teníamos ni recursos para pagar sueldos.

-¿Podríamos hablar entonces de una concesión táctica a los poderes fácticos?        
Yo creo que no. Más bien fue parte de una estrategia. La primera ofensiva que teníamos que lanzar era la Asamblea Contituyente. Recuerdo lo económico lo dejamos intacto. Pero había que abrir la brecha política al sistema, a través de la Asamblea Nacional Constituyente. No creo que fue ninguna concesión. Creo que estábamos estudiándonos. La burguesía criolla, el imperialismo, tratando de rodearme, anularme y anularnos y yo también, apenas con 40 años, un poquito más, 44, 45 años, pero ya un poco fogueado por el camino.

Ya yo te decía que cuando vine de Teniente ya yo andaba conspirando. No fui ningún improvisado. Estábamos como esos boxeadores en el primer round, haciéndonos el estudio.

-En que momento se rompe este estatus.
Se aprueba la Constitución y luego viene la relegitimación de la segunda victoria y luego las leyes habilitantes, que comienzan a poner los puntos sobre la ies.
La ley de Tierras, recuérdate que la quemaron por ahí en la calle; la ley del Petróleo. Aquí vino no sé cuántas veces el Embajador norteamericano con los altos representantes de la Exxon Mobile, la Conoco Phillips, la Chevron Texacco, los ingleses con la Shell. No sé cuántas más.
Recuerdo una conversacion de un viejo y examigo nuestro que me dijo: Hugo si no echas para atrás las Leyes Habilitantes viene un golpe.
Le dije, a punto de amanecer: Los espeararé. Pero no voy a echar para atrás esto.
Esto es parte de la vida, aquí está empeñada mi vida.
Ahí se rompió todo, ahí comenzó de verdad la batalla. Después de los escarceos iniciales de 99, 2000, 2001.
-¿Se puede decir que hubo un aprendizaje en la acción?
Siempre. Hay quienes lamentablemente, a pesar de las acciones, no aprenden. En la oposición venezolana hay varios de ellos, quienes a pesar de lo largo del camino y de las acciones no aprendieron o no aprenden.

-¿Tú si has aprendido?
En mi caso, modestamente lo digo, siempre he tratado de aprender, de asimilar conocimiemtos, asimilar experiencia, y con eso nutrir más aún esta voluntad de vivir y de luchar y vencer que a uno le impulsa.
Hay que aprender todos los días, uno tiene que tratar de sacar lecciones de los más duras realidades.

-¿Ese aprendizaje suyo no es una mezcla de aprendizaje con intuición?
A lo mejor tú que eres medio psicólogo. Yo creo que sí. Una vez el general Pérez Arcay, hace tiempo, él no sabia para nada que andaba yo en el movimiento revolucionario.
Yo le preguntaba muchas cosas, nos conseguíamos muy frecuentemente en la librería El Incendio, en el Círculo Militar o allá en la oficina del Ministerio de Defensa, donde editaban libros, en un viejo galpón. Ahí nos topábamos, buscando libros me decía: 'Chávez, Chávez yo lo veo buscando libros y preguntando cosas.
Usted fue invadido por la angustia del conocimiento'. Y es verdad. Hace muchas años que yo fui invadido por esa angustia, esas ganas de aprender, esas ganas de conocer, esa voluntad de conocer y luego cuando sentí que estaba atrapado por esa corriente que aquí me trajo, con más razón.
Cuando te contaba que Carlos Andrés Pérez me consiguió por ahí estudiando, como dando los primeros pasos, estudiando la ciencia política, es porque yo sentía necesidad de estudiar, de conocer más la ciencia política, la ciencia del Gobierno.
Muchos años estudiamos y yo lo que es el Gobierno, lo que es la nave del Estado, los poderes del Estado, el derecho comparado, la estrategia militar, la estrategia política, la geopolítica, todo eso me ayudó mucho a cumplir esta tarea que estamos cumpliendo.

- Pero... ¿qué más hay detrás de eso? ¿Detrás de Chávez? Yo se que tú eres un estudioso, creo que eres el Presidente que ha estudiado más en ejercicio del mando. Te tragas los libros. Ficción, cuentos, novelas, economía, política.

Pero eso no es suficiente. Yo conozco mucha gente que ha estudiado y no la pega. Qué hay detrás de esto? Aparte de la vocación y el deseo de gobernar, de dirgir a un país?
Me estás obligando a recurrir a Nietzsche, otra vez, a la filosofia.
Yo te mostraba allá en el Patio de Honor de Armas de la Escuela Militar aquel a diario mío de 1974 y el día aquel que llegó Carlos Andrés, otra vez, al Patio, el día que asumía la presidencia, al día siguiente al desfile militar.
Y yo que tenía 20 años, escribí ahí, yo no sé de dónde salió eso. No recuerdo: "Algún día veo al nuevo presidente, algún día me gustaria, quisiera tener la responsabilidad de llevar las riendas de la Patria de Bolívar". Una cosa así escribí. Nietzsche hablaba de las señales precursoras. Yo creo que a mi me ocurrió eso y desde entonces yo me vine preparando. Algo me impulsaba,una voluntad interna, secreta, escóndida, quizás genética. Bueno no sé de dónde. Pero también de cómo yo nací, donde crecí.
Yo recuerdo haber visto a Rómulo Betancourt con un liqui liqui blanco, que cruzó el puente Páez, el río Bocono, nos llevaron en un camión de estaca a los niños que éramos a mirar al Presidente que pasaba a entregar tierras de la reforma agraria.
Si mal no recuerdo, iba con John Kennedy, que vino aquí a entregar tierras. Era la alianza para el progreso.
Yo recuerdo a unos jóvenes norteamericanos que llegaron a Sabaneta por esos años, yo era monaguillo. Te estoy hablando hace 50 años. Nos enseñaban algunas palabras de inglés, repartian avena Quaker. Era la alianza para el progreso.Pero también recuerdo en los montes de San Hipólito, por el caño de Raya, que habia unos señores que los llamaban los guerrilleros. Ve donde uno nació y donde fue creciendo. Después vine para la Escuela Militar y a ti te vi como candidato presidencial cuando Pepé era aspirante a cadete en 1973. Hay mucha magia en todo esto, tú no crees?
Perez Arcay dice que una mano invisible fue colocando fichas en un tablero. Pero bueno sí hay cosas mas allá,a veces, incluso de lo racional, la intuición, por ejemplo, a veces es irracional. A veces tu hueles tanto.

-¿Cuál crees tú que es la percepción que tienen tus enemigos de ti?
Creo que algunos de ellos me han subestimando, me siguen subestimando, y se siguen autoengañando. Algunos dicen que yo me estoy muriendo, que el cáncer me llegó a los huesos, que me queda un año de vida cuando más. Otros dicen que estoy fuera de la realidad. Sigan creyendo

- Ya por lo menos matriculaste para este año.
Y matriculé bien, al galope.
Me dijo Putin: 'Oyé Chávez, cómo aguantas tú 10 horas de un mensaje a la nación? Le dije no fueron 10, fueron nueve horas y media. 
   
- Esa pregunta de Putin se la hace todo el mundo aquí. ¿Cómo aguanta una persona 10 horas ahí?
No sé. Es como cuando tienes una gran responsabilidad, un desafio muy grande. Alguien dijo si un perro bravo me persigue soy capaz de saltar una cerca de 8 metros. No sé, son fuerzas que uno tiene por dentro acumuladas y en el momento requerido por una situación se manifiestan.
Yo no planifiqué durar 10 horas en la Asamblea, todo lo contrario. Trabajé desde diciembre con Elias (Jaua) y los equipos. Les dije vamos a hacer una exposición de dos horas con gráficos y los gráficos estaban todos ahí. Pero no. Yo llego ahí y empiezo. Veo el panorama, el pueblo en la calle, todo eso va entrando aquí, en mis códigos y después me expreso como lo que soy. Yo creo que en la Asamblea Nacional habló Chávez, el que retornó. No dos horas, sino lo que tenía que hablar.
A lo mejor ese Chávez de adentro está respondiendo con 10 horas, sin habérselo propuesto, a los que dicen que se está muriendo, para demostrarles la verdad. He podido pasar ahí cinco horas más.

- El problema que tiene tú Gobierno es que no ha contado con una oposición democrática...
Es un problema del país. Tu que eres político, ya de larga data, sabes lo importante que es tener fuerzas políticas leales con el país. Yo lo dije ahí y lo vuelvo a repetir. Si yo pierdo las elecciones el 7 de octubre, sería el primero en reconocerlo y entregaría el Gobierno y llamaría a mis seguidores civiles, militares, desde los más moderados a los más radicales, a obedecer el mandato del pueblo. Eso es lo que toca pues. Porque tampoco seria el fin del mundo para nosotros. Una Revolución no se juega en un día, se juega todos los días.

Pero fíjate de los pre candidatos de la oposición. Desde que lancé en la Asamblea Nacional ese desafio, ninguno responde, ninguno se compromete a reconocer.
Sigo diciéndolo aquí, por Televen, los candidatos de la oposición, díganlo, nada más esto: Qué reconocerán los resultados electorales del 7 de octubre, que será emitido al país y al mundo por quien tiene que emitirlo que es el Consejo Nacional Electoral. No es el departamento de Estado ni es el otro ni es la otra. El país necesita saber si hay lealtad en lo sectores políticos. Es una gran problema que tenemos nosotros.
Fíjate ahí en la Asamblea. A mi se me ocrrurió de repente, porque los vi con ganas de hablar a algunos. Eso tampoco estaba en el formato. Fue como un Aló Presidente. Veo a algunos con ganas de hablar, otros andaban muy sonreídos y entonces les di la palabra. Está bien. Ahí se les vieron las costuras.
Afortunadamente surgió a la luz, se evidenció una corriente de oposición que piensa políticamente, otra económicamente y otra que no piensa sino que odia. Eso  es peligroso.
Ayer escribió Farruco Sesto una columna recomendándole a Venezuela no subestimar ese odio de algunos, ese odio es explosivo, es fascista y es uno de los factores muy peligrosos que tiene el país.
Hay que llamar a las corrientes de oposición a que sean leales con el juego democrático, leales con sus seguidores, leales con el país.
  
- Presidente... la oposición va a escoger un candidato el próximo 12 de febrero, a lo mejor no se dan las primarias, se habla de un consenso. Pero en todo caso, van a escoger un candidato por consenso o por primarias. ¿Qué significación tiene eso para ti?
Yo  creo que en primer lugar, creo que ya lo escogieron. Sea cual sea el que gane las primarias o el llamado consenso. Todos son iguales. Desde mi punto de vista todos representan lo mismo. Son el candidato de la burguesía más rancia, más radical y el candidato del imperio yankiee, es que ya está escogido. Cómo lamenté que se retirará Eduardo Fernández, un político de larga trayectoria y un verdadero político.
De estos seis pre candidados ninguno calza los más mínimos requisitos para ser un candidato a la presidencia de la República de la Venezuela de hoy. Creo que ninguno. Así que ya lo escogieron. Creo que todos representan, como decía otra vez Nietzsche: Un fantasma recorre Europa. Por allá cerca de 1900 por allá, el nihilismo. Ellos son la nada. El nihilismo. Nosotros somos la Patria, el contraste, cualquiera de ellos nos va a permitir acentuar el contraste entre la antipatria y la Patria, entre la nada y el futuro de la Patria, de Venezuela, el desarrollo del país.

-Una vez que ellos seleccionen el candidato, practicamente de hecho comienza el proceso electoral. Una campaña electoral debe conjugar proyecto de país, programa, voluntad de trabajo y también política de alianzas. Me interesa preguntarte sobre la política de alianzas. ¿Cómo la concibes tú para estas elecciones?
La política de alianza nuestra es muy distinta a la de 1998. Recuerdas aquel llamado Polo Patriótico. Hoy la Revolución ha venido decantando los grupos, las corrientes, los partidos que verdaderamente apoyan el cambio Revolucionario.
Para nosotros hoy no es nada complicado el tema de las alianzas. Ahí está el llamado que se me ocurrio hacer al Gran Polo Patriótico. Más de 30 millones de organizaciones, desde las minúsculas hasta corrientes mucho más grandes de corte nacional se registraron y ese es un movimiento que esta ahí, que están en marcha, y por otra parte los partidos políticos.
Sí creo, en este momento te lo voy a decir, y es primera vez que lo voy a decir. He estado pensando eso en estos dias. Yo creo que las organizaciones sociales del Gran Polo Patriótico tienen una naturaleza muy diferente que los partidos politicos: el PSUV, el Partido Comunista de Venezuela, el Movimiento Electoral del Pueblo, el partido que creó la compañera Lina Ron, UPV, entonces yo quiero proponer que halla como dos mecanismos de alianza: Uno la alianza partidista, ¿no? Porque hay otra naturaleza, tú lo sabes, tú militaste en varios partidos políticos y los movimientos sociales que cabalgan sobre una gran diversidad y que van desde algunos moderados hasta radicales, revolucionarios, movimientos que a veces niegan incluso al Estado y hay que discutir con ellos la necesidad del Estado social, del Estado Revolucionario. Niegan la política. Son expresiones de la sociedad que hay que respetar, hay que llamarlos y hay que incorporarlos a los grandes debates.
-Las capas medias de la población, la clase media, siempre es un tema, una constante, que tú le has hecho una sierie de señales, que se han convertido en conquistas para ellos.
Yo creo hay que seguir dando señales y lanzar políticas. Yo creo que la Revolución ha sido en eso, con todo lo errores cometidos, sin embargo, hemos sido persistentes en lanzar, no sólo señales, llamados, programas, demostraciones de lealtad con la clase media, con los sectores medios.
La clase media venezolana debe apreciar una realidad que abre como dos posibilidades. La clase media, en el caso de Venezuela, cuando hace alianza o se une a la burguesía nacional y se subordina al imperio tiende a desaparecer.
Ya ocurrió así en los años 80, 90. La clase media venezolana estaba desapareciendo. Ahí estaban todos los indicadores. Ahora cuando se une al pueblo y, en este caso, a la Revolución se fortalece. En estos años la clase media venezolana lo que hecho es fortalecerse.
Estoy seguro que la clase media, que es una clase que piensa y que tiene generadores de opinión, grupos políticos y grupos sociales, una vez más este año lo va a demostrar. La gran mayoría va a votar por la Revolución. Va a seguir apostando por ella misma, por la Patria. No por la colonia. Ahí están las dos posiciones: O Patria o colonia y como decimos el grito en la calles, cómo es que dice Andrés Eloy Blanco: El grito del guerrillero se lo sabe la Sabana, los que quieran Patria vengan conmigo, vengan con nosotros, con la Revolución, es el camino a la Patria, es la construcción de la Patria.

La clase media tiene que ser una clase patriótica, no enemiga de la Patria.

- ¿Qué lectura tiene el mensaje ante la Asamblea Nacional? Primero rompiste el formato tradicional, al darle la palabra a representantes de la oposición, eso es insólito. Más allá de lo formal, del gesto.. ¿Qué perseguías tú? ¿Cuál era el trasfondo de eso? ¿Fue una cosa espontánea?

Si fue una cosa espontánea que no habia planificado.

-Pero te salió bien...

Yo creo que salió bien y para el país creo que es una buena señal. Más allá de quien salió como dicen 'ganacioso', si ellos o nosotros. Porque ellos dicen que se la comieron. Yo los leó. Se la comieron, allá ellos, pues.

-Después de eso, esta semana que termina, se reunió el vicepresidente Jaua con la mesa del sector agrícola de la oposción y también con el tema de la inseguridad, que fueron dos planteamientos que se hicieron ahí, a través de voceros de la oposición y tú lo recogiste. Es decir, que si se tradujo en algo concreto...

Claro, como estoy dispuesto a recoger cualquier crítica, cualquier aporte, cualquier idea que uno vea, que uno sienta y que uno perciba que es seria, que tiene argumentos, que está sustentada en argumentos. Es decir, que sea racional. Cuando Hiram Gaviria toma la palabra, yo le doy la palabra.

Fue Embajador en Francia, fuimos amigos.

Ojalá se imponga la razón. No ves que incluso vi a Andrés Velásquez que estaba por allá y le digo: Andrés no te molestes conmigo, tú te acuerdas cuando tal y tal y Pablo Medina que anda diciendo que Chávez hay que sacarlo por las buenas o por la malas. Bueno está bien. Pero Pablo fue un gran amigo. Cuando digo eso estoy abriendo el corazón, hablando desde el corazón, ni siquiera desde la razón. Desde el corazón, a quienes fueron viejos compañeros y que yo considero que deberían estar aquí.
Deberían estar aquí. No se les dio razón para terminar dando lástima, como algunos dan al lado de los adecos, de los copeyanos, de quienes asesinaron en algunos casos a viejos camaradas, viejos compañeros; yo les tiendo como el camino. Va a sonar un poco... no va a sonar muy bien... pero yo, desde mi corazón les tiendo el camino de la salvación.

Porque debe ser muy triste después de haber recorrido un camino revolucionario ... Dígame Pablo, cuántas peripecias vivimos juntos, para ver a Pablo ahí. A mi no deja de darme hasta tristeza, conociendo la trayectoria.

La primera vez que yo me reuní con Alfredo Maneiro estaba ahí Pablo Medina, que Pablo era como un ayudante de Maneiro, andaba con él, le cargaba una pistolita cuidando al hombre, andaban clandestinos, estaban fundando la Causa R.

No, no, no estaban clandestinos, ya existía la Causa R. Yo sí andaba clandestino, yo era el clandestino, no era él. Yo era teniente. Rosa Virginia, que acaba de venir por ahí con el gallito, que tiene más de 30 años, no caminaba todavía, la cargó Maneiro y Pablo. Comimos. Nancy mi esposa, la madre de mis hijos mayores, nos preparó un espagueti, comimos ahí en un apartamentico escóndido.

Y entonces ver a Pablo ahí dando lástima, entonces quizás yo desde el corazón tiendo la mano.

-Ese mensaje tuyo, eso que estás repitiendo, contrasta con la acusación o el señalamiento que tú adelantas una política de odio.

¿Cuál odio? El odio lo tienen otros. Es una vieja estrategia o estratagema de algunos sectores de acusarnos a nosotros desde el imperio.

No ves que nos acusan de ser los agresores cuando somos los agredidos, nos acusan de la dictadura cuando somos, más bien, enemigos de la dictadura y hemos evitado aquí la dictadura, hemos barrido una dictadura, la de (Pedro) Carmona.

Entonces ¿yo soy el dictador, el enemigo de la democracia y el primer Presidente que convocó a un referendo nacional aquí? El hijo de Sabaneta, el areñero de Sabaneta. Y a otro referendo.

Cómo fue que dijo (Luiz Inácio) Lula (da Silva), un día le preguntaron: ¿Cómo usted es amigo de ese tirano Chávez?. Y dijo Lula, ese gran compañero, por allá en Europa, adelante de muchos intelectuales: ¿Qué dictadura, Chávez? Si más bien en Venezuela hay exceso de democracia. Todos los años hay elecciones, y cuando no hay, Chávez las inventa.
Esa es la realidad. No hay ningún odio. Yo hablo con el corazón y si me lo permiten con el amor.

Como dijo el Che: El revolucionario está inspirado siempre por un acto de amor. El verdadero revolucionario, Cristo. Uno por amor es capaz de morir, por amor es que uno está aquí, por amor a la vida.

Ahora que he vuelto a las calles, a los campos, ando más lleno de amor. Ahora amo más a la vida y amo más a este pueblo y amo más este compromiso que he asumido con este colectivo.
Qué le ofreces de nuevo al país: ¿Consolidar los logros o profundizar la política  de cambio?

Tengo muy claro lo que le ofrezco al país: la campaña no ha comenzado, pero esto es como un adelanto. En primer lugar, en estos años hemos venido logrando una serie de elementos. Tú decías consolidando, venimos consolidando un proceso que viene de menos a más.

Por ejemplo, en lo económico sólo una cifra, el crecimiento del PIB, es decir, la economía real en 333 por ciento; de 90 mil millones de dólares cuando llegamos a 300 mil millones de dolares el PIB. En lo social, la disminución de la pobreza, la pobreza extrema en 70 por ciento, y la pobreza general en más del 50 por ciento. Estas son casi 10 millones de personas que, o salieron de la pobreza extrema y la pobreza general o no cayeron porque hubieran caído en la pobreza si el ritmo del país hubiera seguido siendo el mismo.

Lo social, lo económico, la estabilidad política. Alguien me comento o escribió, creo que tu me comentaste ¿Cómo vas a cambiar al mismo tiempo al ministro de la Defensa, al ministro de Interior y Justicia, al vicepresidente y al canciller, qué gobierno hace eso al menos que tenga una crisis, aquí  hay estabilidad, a qué presidente le da cáncer y está fuera del país y está por allá no sé cuánto tiempo y vuelve y vuelve?. El país sigue su ritmo.

¿Qué ofrezco yo? Continuar la estabilidad, fortalecer la estabilidad del país para continuar el proceso del desarrollo económico, del desarrollo social de Venezuela a través de la revolución democrática. ¿Qué ofrezco yo? Más revolución, más democracia, más socialismo. Afincarnos por el rumbo que llevamos. ¿Qué ofrece la oposición? La nada, la destrucción de los que hemos logrado y el caos, eso debería entenderlo el país hasta los más furibundos antichavistas deberían entenderlo, les interesa que yo siga aquí hasta a la derecha venezolana les interesa, a Televen, por ejemplo, le interesa que yo siga aquí, a los predicadores nacionales, a los empresarios grandes, medianos del sector privado les interesa que Chávez siga aquí.
Algunos no se quieren dar cuenta pero es así, es la realidad; tú ves los candidatos que ofrecen eso: la desestabilizacion del país, cualquiera de ellos que llegara aquí en menos de lo que canta un gallo el país temblaría, por eso no van a llegar. Venezuela va a seguir por el mismo rumbo de estabilidad. Primero, fíjate la ecuación: terminó la independencia, de la independencia la estabilidad, sobre la estabilidad el desarrollo y más allá la grandeza del país, los grandes objeticos del proyecto nacional en lo social, en lo económico, en lo político yo tengo muy claro cual es el rumbo que vamos a seguir.

- Pero algunos dicen que tú estás robando al país.
¿Quién dice?
- Lo dijeron
¡Ah! Bueno, está bien, un poco como dicen: ¡allá va el ladrón, agárrenlo! Pero es el ladrón el que está gritando ¿quién robó al país de verdad!? Yo lo que pasa es que no quise responder como desde dentro me mandaba el galopar de Maisanta.
- No personalicemos.
No, porque estábamos en la Asamblea allá, etc. No, no, no. Pero realmente ¿quién robó a quién? Yo pertenezco al club de los saqueados, millones y millones durante siglos; esa historia es vieja desde Bolívar, la burguesía venezolana saqueó al pueblo venezolano, lo robó, robó la Patria. Y lo que quedó lo entregó al imperio, al imperialismo.
Nosotros hemos llegado aquí a restituir en el marco, yo creo que la burguesía venezolana debería agradecerlo, pero ellos no agradecen nada, que hemos llegado a reordenar el país, a reordenar la propiedad de las cosas, a democratizar la propiedad, en paz, respetando sus derechos, respetando incluso las riquezas que acumularon como producto del gran saqueo histórico ¿ves? deberían agradecerlo, pero en verdad el pueblo fue el saqueado, la burguesía es la que robó, y robó y robó a este pueblo, y lo saqueó y le quitó casi todo.
¿Cuál es el riesgo de apostar el destino de una Revolución en una elección?
Ese riesgo creo que no existe; me han preguntado eso varias veces. Te refieres al 7 de octubre.
- Claro.
Claro, pero fíjate...
- Y te lo pregunto porque mucha gente se lo pregunta.
Sí, pero cómo te lo digo yo, las elecciones son algo inevitable.
- Es inherente al proceso.
Inherente al carácter democrático, participativo, de este proceso revolucionario. Nosotros siempre nos hemos negado, qué sé yo, a tomar otra vía pues, que elimine los procesos electorales, más bien los hemos propiciado, y ahí está la Constitución, el referendo, las elecciones locales, regionales, asambleas de vecinos, asambleas comunales, hasta la elección del Presidente.
Ahora, en el caso nuestro, José Vicente, cómo lo veo yo, no es que la Revolución Bolivariana se esté jugando su destino en un día, no, el día de las elecciones, no, no. Yo soy de los que cree que el destino de la Revolución Bolivariana se juega todos los días, desde que me levanto, ahora tengo la costumbre de levantarme temprano, acostarme más temprano, un poco cambiando de hábitos de vida, después de lo que he pasado, bueno, para cuidarme más. Ayer hablé con Cristina: ¿te estás cuidando, te estás cuidando?. Todo el mundo: ¡cuídate!
Entonces todos los días de este mundo se está jugando el destino de la Revolución Bolivariana. No es el día de las elecciones, claro, ese es un día muy importante; nosotros estamos obligados a la victoria, y además a una gran victoria, por eso yo voy a buscar ganar por lo menos. Si las elecciones pasadas ganamos con 63%, mira que yo voy a luchar duro para buscar el 70% , y esos 10 millones de votos, ese va a ser el techo, la gran meta, para que no quede ninguna duda.
- Pero aquí volvemos entonces a lo que se plantea, con motivo del silencio que guarda la oposición cuando tú la emplazas, a que diga que respetará el resultado. Porque se abre paso en este momento, no solamente con respecto a Venezuela, también en toda la región y en el mundo incluso, se abre paso una peligrosa doctrina, vamos a llamarla así, doctrina que es denunciar fraude cuando los factores de poder pierden una elección, y ganan las fuerzas democráticas y populares, eso tiene el aval de los Estados Unidos. Incluso el gobierno norteamericano tuvo la avilantez de decir que hubo fraude en las elecciones en Rusia; calificaron de fraudulentas las elecciones en Nicaragua, cuando ganó Ortega con el 62%; cuestionaron la elecciones de Cristina Kirchner; estuvieron a punto de cuestionar la elección de Humala en el Perú, también, salvo el apoyo a última hora de Vargas Llosa, etc., que impidió que los que estaban en contra de Humala profundizaran su campaña, pero el diario El Comercio de Lima fue brutal en el ataque a Humala. Y aquí pues hay ese silencio, que consiste realmente en disfrazar la derrota con la acusación de fraude; eso está planteado aquí, hay señales evidentes, hay sectores que lo plantean, sectores que cuestionan al árbitro, al Consejo Nacional Electoral. Sectores que dicen...

A la Fuerza Armada.

- A la Fuerza Armada. Y de eso vamos a hablar en seguida ¿Qué piensas tú de eso, cuál sería la respuesta tuya si aquí la reacción a una victoria tuya, y allí nada significa el volumen, desde luego que si es muy importante les cuesta más, pero si la diferencia es más o menos pequeña, eso abonaría el terreno para lanzar la aventura pues?.

No tengo duda de que tu razonamiento tiene un gran fundamento, yo mismo lo he dicho, aquí hay sectores jugando a la doctrina Obama, pues, porque Obama lo dijo, después del caso Libia, él dijo que ese es un método que sería aplicable en el futuro para el cambio de régimen en aquellos estados fallidos o qué sé yo, terroristas.
- Forajidos.
O forajidos, etc. Así que la amenaza está lanzada al mundo entero. Ahora, cómo estará el imperio yanqui de enloquecido que se atrevieron incluso a calificar de fraude las elecciones legislativas en Rusia, y ahora hay elecciones para Presidente en Rusia también, y en China también pronto, cada quien con sus métodos pues, con su soberanía.
Aquí hay sectores jugando a la doctrina Obama. Yo responsablemente ante el país, bueno, los iré señalando y además si tuviéramos pruebas en su momento los denunciaríamos pues. Porque el país serio, y ahí tengo que hacer un llamado incluso a sectores de la oposición que pudieran no comulgar con esta doctrina, a que lo piensen bien, y a que entre todos neutralicemos; a los medios de comunicación serios, sean de la oposición o no, etc., porque a nadie ¿a quién le va a convenir que vengan a bombardear a Caracas? por ejemplo; oye, Dios nos libre compadre, Dios nos libre, a bombardear Caracas, a bombardear Valencia, Maracaibo, a bombardear los campos petroleros, acabar con el país. Algunos sectores de oposición, repito, están jugando a eso, pero nosotros vamos a neutralizarlos, estoy seguro.
Si se les ocurriera desconocer nuestro triunfo. Mira, yo estaba recordando en la Asamblea y quiero recordarlo de nuevo, el papel que jugó alguien que fue muy amigo tuyo y mío también, menos mío que tuyo: Teodoro. Tú recuerdas la noche que le ganamos a Rosales, había tensión, había gente diciendo: No, que no reconozcan el triunfo, y salió Teodoro Petkoff y dijo ante el país, como jefe de campaña,creo que era, dijo: “reconocemos la victoria del gobierno del Presidente Chávez”, y eso bajó la tensión.

- Claro.
Bueno, yo estoy seguro que no faltará en la oposición gente que como Teodoro piense racionalmente, políticamente, el día 7 de octubre, cuando, y esto es lo más probable, y la más grandes de las probabilidades, bueno, nosotros terminamos el año con más de 60% de aprobación, y eso lo dicen encuestas incluso que no son gobierneras, algunas mediciones internacionales, y la oposición muy por allá, muy por debajo, y toda dividida, nosotros bien unidos, y nosotros con un proyecto, con un liderazgo; y esa brecha, que terminó siendo el 2011 como cerca de 20 puntos, yo estoy seguro que se va a ampliar, y nosotros vamos a ganar esas elecciones; y a la oposición no le queda otro recurso que reconocer el triunfo de la Revolución.
Ahora, aquellos que no lo hicieran, si se fueran por el camino de la conspiración, del desconocimiento al triunfo o al mandato popular, la búsqueda de corrientes golpistas y fascistas, yo creo que terminarían de suicidarse. La oposición política venezolana terminaría de suicidarse y prácticamente de desaparecer, y por otra parte ya yo no soy el Chávez del 2011, no, ya yo no soy el Chávez aquel del 13 de abril, 14 de abril.
En La Casona recibí a casi todos los que me mandaron a matar, y luego, bueno, tú dirigiste una mesa de diálogo durante meses. No, no, nosotros actuaríamos en consecuencia, y bueno, a tono con lo que pretendan hacer los enemigos de la Patria, los enemigos de la paz, no les permitiríamos desestabilizar a Venezuela, y además, Venezuela hoy forma parte de un conglomerado de países: la Unasur, la Celac, Venezuela hoy es reconocida por grandes potencias del mundo como China, como Rusia, países europeos, países africanos, países árabes. La Venezuela de hoy no es la Venezuela del siglo pasado, aislada, solitaria, debilitada, no, ni el pueblo de hoy es el pueblo dormido, dividido de hace 20, 30 años atrás, ni la Fuerza Armada Venezolana es la Fuerza Armada de hace 10 años atrás. Ha cambiado mucho el país, no van a poder desestabilizarnos.

- Pero lo intentan, lo intentan, y fíjate, yo quiero traer aquí un argumento que creo que es importante ¿no? Están asumiendo el tema militar, y yo creo que una oposición tiene derecho a manejar el tema militar en un Estado democrático, pero cuando el tema militar se asume a manera de intriga, sediciosamente, para sondear en el seno de la institución tendencias que puedan desestabilizar un país, y a un Estado de derecho como es el venezolano, entonces se prenden las alarmas indudablemente.
Con motivo de la designación del nuevo ministro de la Defensa, general Rangel Silva, se ha desatado una campaña feroz, personalizada en él. Un oficial que a mí me merece todo respeto, considero que es un hombre probo, honesto, un profesional eficiente y capaz y un hombre leal, leal al Presidente de la República que es el comandante en jefe, leal al Estado y a la Nación y al pueblo venezolano. Un diario que es vocero de la oposición tituló recientemente con lo siguiente: “Chávez quiere aparentar que la FAN le es leal como Rangel Silva...” ¿Qué piensas tú de eso?
- Bueno, ese diario creo que es el mismo que llamó a la batalla final en Miraflores, y es parte y es vocero de la oligarquía que se equivocó pero de cabo a rabo el 11 de abril; el 11 de abril pues,  ellos pensaron que tenían el mandado hecho porque lograron reunir más de 100 generales y almirantes, es decir, un batallón de generales y almirantes, un batallón. Pero ese batallón de generales y almirantes no logró alzar ni un pelotón de soldados, entonces sigue equivocándose la burguesía venezolana si cree, y hoy se equivoca más que ayer, que va a conseguir en la Fuerza Armada Venezolana una corriente que lo apoye. Hoy más que nunca la Fuerza Armada está unida, el general en jefe Rangel es un hombre digno, como tú lo has dicho, un excelente comandante de tropa de toda su vida, y hay una Fuerza Armada hoy, desde los altos mandos hasta esos cadetes nuevos, estos soldados, los reclutas, los que entraron, que son los hijos del pueblo, muy claros acerca de cuál es su rol, cuál es su papel en esta historia pues.
Pero bueno, la oligarquía tendrá, ojalá que no se equivoquen, porque les va a pasar, si se equivocan, otra vez la aplanadora de la historia por encima. Sería un suicidio en verdad si ellos se lanzan por el camino de buscar un golpe de Estado, desestabilizar al país, que si las guarimbas, que si los paramilitares, que si el llamado a una invasión. Nada de eso va a ocurrir en Venezuela, nosotros vamos a ganar las elecciones, estoy seguro, por amplio margen, y cualquier intento de desestabilizarnos va a fracasar.

- Tú estás consciente de que hay una vinculación entre esa actitud que se está adelantando respecto a la Fuerza Armada, y que se centra en este momento en la designación del nuevo Ministro de la Defensa, y la política norteamericana. Fíjate que un vocero del Departamento de Estado declaró el jueves de esta semana que termina, declaró que había mucha preocupación en los Estados Unidos, en el gobierno americano por la designación de Rangel Silva como ministro de la Defensa.
Claro, es que la burguesía aquí, eso es una demostración más de que la burguesía criolla, la venezolana, no es sino vocera de la política, de la estrategia, de los intereses del imperialismo norteamericano, eso queda una vez más demostrado pues, sin duda alguna. Bueno, al general Rangel así como a mí,  pero es que en Estados Unidos, tú recuerdas, a mí no me daban la visa, me tenían excluido. ¿Por qué? Por terrorista, por golpista y no sé cuántas cosas más; lo mismo Evo Morales, a (Rafael) Correa lo señalan también, y ahora que vino Ahmadineyad nos amenazan a los países que recibimos al Presidente de Irán, y la burguesía criolla lo que hace es aplaudir.
Bueno, no aplauden también la expulsión, bueno un atropello al derecho internacional, un atropello a la ética, de nuestra excónsul en Miami. Ahora como nosotros cerramos administrativamente el consulado por amenazas contra el personal, ahora me acusan a mí de que es un plan para sabotear las elecciones primarias, que es un atropello contra los venezolanos que viven en Miami. ¿Tú te das cuenta? Ahora resulta que somos nosotros los atropelladores, cuando somos los atropellados, pues, por el imperio.
Por eso es que esta burguesía, cada día, José Vicente, tiene menos argumentos, no tiene liderazgo, y más nunca va a poder llegar a gobernar este país, a este caserón,  a este viejo caserón más nunca volverán, porque esas son demostraciones de que ellos significarían la perdición de todo lo que huela a Patria, a honestidad, a progreso, a futuro.

- Mira, yo te iba a preguntar por tu salud, pero ya veo que no necesito hacer esa pregunta. Te veo tan vital, con un trabajo quizá excesivo, verdaderamente repotenciado...
¿Tú crees que excesivo?
- Yo creo que sí, yo no soy médico, pero...
Me han dicho eso, tengo que estar revisando siempre los horarios, los ritmos, los ritmos.

- Pero en todo caso hay sectores que apuestan a que tú no puedas emplearte a fondo en una campaña tan exigente como la que viene.
Bueno, están apostando en falso, están apostando en falso. Si más bien estamos comenzando el año, y tú mismo lo has dicho, y yo creo que sí, en algunos casos arranqué muy rápido ¿no? El año arrancó como muy rápido, y entonces tengo que estar como halando las riendas, frenando un poco, porque tengo mucha vitalidad en verdad, y tengo muchas ganas, y a veces incluso se me olvida por lo que pasé, como que nunca hubiera ocurrido lo que ocurrió o los seis meses que pasé,  las dos operaciones y todo aquello terrible, se me olvida muchas veces, tengo que recordarlo, o me lo tienen que estar recordando. Pero yo me siento bien, gracias a Dios, y cada día me siento mejor, gracias a Dios, gracias a la Virgen, a los santos, a los espíritus de la sabana, y espero que siga siendo así.

- Tú estuviste el 2 de enero, estuviste en Sabaneta, visitando a tu pueblo, tus amigos, recorriendo las calles, yo no sé, yo tuve la impresión de algo mágico allí ¿no? Algo macondiano ¿Qué sentiste tú en ese contacto de nuevo con tu gente, las vivencias de tu infancia, qué sintió Hugo Chávez, hoy Presidente de la República, líder nacional, internacional? Bueno, rememorando ese pasado el arañero, el monaguillo.
Tú sabes que yo en verdad-verdaíta, y esto me ocurre casi que a diario, yo no me siento ese Presidente investido de no sé qué cosa, no, no. Como dijo Fidel un día: Somos tipos que andamos por ahí, soy un tipo que anda por ahí, pues, un subversivo en Miraflores, dijiste tú una vez ¿no? Un luchador, etc.
Ahora, cuando llego a Sabaneta, desde la curva de Santa Rita, hay una curva ahí donde pasa el Caño Flor Amarillo, donde yo iba en bicicleta a buscar yuca y topocho cuando era niño. Ese pueblo de Santa Rita de Barinas, casi todos ahí son Chávez, ahí el caudillo era José Antonio Chávez, mi abuelo Andrés Chávez murió de 114 años, ¡114 años murió! Y tenía su conuco y su mujer, Andrés Chávez.

- Lo que le espera a los antichavistas.
Hermano de Rosa Inés Chávez, hija de la negra Inés, que dicen que era hija de un africano, el africano de Sabaneta. Fíjate, y luego la curva de Santa Rita, curva cerrada, y luego la recta que va directo a la entrada allá, muy cerca del Caño de Raya por este lado, más allá el Río Masparro, y de este lado la Madre Vieja del Boconó, y ahí están enclavadas mi amada Sabaneta, el Camoruco, la Calle Real, la Calle Bayón, y el torbellino, y vi por allá una vieja novia, y por allá los más viejos amigos que yo pueda recordar. ¡Laurencio Pérez! que tiene 70 años, tiene 24 hijos.
- Puro realismo mágico.
No, sí, sí, un torbellino que me absorbe; y qué Presidente voy a ser yo ahí, ahí soy Huguito, y llegar al sitio donde nacimos, y donde vamos a construir, estamos construyendo un preescolar muy pedido, cada vez que yo voy: ¡un preescolar, un preescolar! Y luego la Iglesia, la Plaza Bolívar, la policía donde estuve preso una noche de niño por violar el toque de queda, no sé qué era, el toque de queda, prohibían a los niños salir, y yo salí una noche a vender arañas y cosas, y ¡pum! me llevan detenido pues. Otra vez me llevan detenido porque andaba en bicicleta en la plaza, era prohibido andar en bicicleta en la plaza, y ¡pum! me llevan preso. Mi papá me tenía que ir a buscar. Yo era buena conducta, no creas que yo era un niño mala conducta, sólo que, bueno, vendía arañas de noche pues, a las ocho de la noche, o en bicicleta y me subía a la plaza Bolívar.
Llegar a la Iglesia donde fui monaguillo hace 50 años, y mirar la esquina donde yo sé que vivía la negra Inés, la hija del africano, donde nació mi padre, ahí había un semeruco, y ver a Pancho Bastidas, y ver al compadre Aldana y a mi tía Edilia, a mi tío Marcos Chávez, viejo romulero ahora chavista, por supuesto; y mi padre, mi madre, y mis tías, y no sé cuántos primos y parientes ¿ves? Puro realismo mágico. Cincuenta años, decía ¡Díos mío! hace 50 años aquí yo era el monaguillo, tocaba las campanas, la misma campana que está ahí, aunque la iglesia ya es moderna, no es aquella vieja iglesia de techo de palma, y paredes de tablas, era como de tabla, y piso de tierra ¿no?.
El monaguillo de hace 50 años; el Arañero, el que vendría arañas, el que tiraba cohetes ahí; y luego el cadete nuevo. Yo nunca dejé de ir a Sabaneta en vacaciones, José Vicente, y recuerdo cuando llegué de recluta hace 40 años a Sabaneta, en diciembre de 1971.
Y luego hace 20
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